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Categoría: Socioemocional
Rumbo a la inteligencia emocional
Kapuyo

Este artículo hace una comparación entre la inteligencia emocional y el trayecto en carretera. A través de una analogía nos muestra un mapa y ruta de carretera con una guía para la crianza.

Te presentamos una analogía de mapa, señales y letreros de carretera para transitar en el viaje de la crianza emocionalmente inteligente, propuesta por Elías, Tobías y Friedlander en su libro “Educar con inteligencia emocional”.

Analogías de libro “Educar con inteligencia emocional”:

Rumbo a la inteligencia emocional

¡Alto!

Los niños necesitan que los adultos sean adultos y esto significa poner límites claros, contar con algunos puntos no negociables y tomar responsabilidades basadas en experiencias y valores. Aunque resulte paradójico, es contraproducente darles a los niños todo lo que desean o, retomando el tema del mapa, salirnos de nuestro camino para complacer todos sus caprichos. 

Reduzca la velocidad, ¡curvas cerradas!

Es común que, en el día a día, surjan pendientes y preocupaciones, a veces podemos sentirnos desbordados y queremos hacerlo todo, pero esto sólo nos genera ansiedad y confusión. Cuando las cosas se desbordan, es necesario reducir la velocidad, reconocer los propios sentimientos y manejar con cautela.

 Información sobre el trayecto

La crianza es un desafío constante y son varias las ocasiones en que no sabemos qué hacer ante ciertas situaciones. Los padres con inteligencia emocional pueden reconocer que no lo saben todo, dejar de lado el orgullo y descubrir lo que se precisa saber, apoyándose de familiares, profesionales, artículos o libros. El objetivo es dejar la culpa fuera y tomar acciones para aprender lo necesario. “Sálgase de la carretera y pida indicaciones del camino a seguir”.

¡Ojo! ¡Inspección! 

Esta señal busca que identifiquemos los momentos óptimos de la familia. Es común que los padres actúen a partir de la impaciencia y quieran solucionar todo lo más rápido posible, lo cierto es que hay que buscar los espacios idóneos. Una forma de hacerlo es observar cuáles son los mejores momentos para los padres y los hijos, cuándo están más despejados o de mejor humor: ¿en la noche?, ¿en la mañana?, ¿antes o después de la escuela?, ¿antes o después de comer? Esto significa que habrá ocasiones en que los padres tengan que esperar para expresar lo que piensan, para tomar decisiones o generar diálogos.

Este letrero también apela a buscar las fortalezas del sistema, inspeccionar y averiguar cómo son realmente sus hijos, dejando de lado las expectativas de cómo les gustaría que fueran. Con esta información, los padres estarán mejor preparados para lo que venga. A medida que se equilibren las áreas de oportunidad, con las fortalezas y gustos de los hijos, se pueden tener resultados positivos afianzando el vínculo.

¡Atención! Peaje

Normalmente, dentro de las familias, todos los miembros contribuyen en ciertas tareas, como recoger juguetes, lavar los platos o limpiar la recámara; se necesitan de todas las contribuciones individuales para tener más armonía. Estas tareas, que en ocasiones resultan fastidiosas, son como un peaje, hay que “pagar” para ir desde donde estamos hasta donde queremos llegar.

Cuando otorgamos ciertas responsabilidades a los hijos en las tareas del hogar, tomando en cuenta su edad y capacidades, no sólo fomentamos la colaboración, sino que aprenden de respeto, trabajo y autonomía. 

¡Deténgase!

Busca generar espacios exclusivos para la familia. Es recomendable disponer de tiempo para estar con todos. En la ajetreada vida de hoy en día, es fácil perderse, salir del camino o ir en otra dirección. La familia es una unidad que está compuesta por diferentes miembros, cada uno con agendas e intereses diferentes, debemos buscar el tiempo para detenernos, comunicarnos, planear y conectar. Algunas familias, por ejemplo, designan un día para cenar todos juntos o realizar alguna actividad que a todos les guste, lo importante es tener tiempo de calidad  en familia.

Vista panorámica

A veces, es preciso tomarse un descanso de la rutina y darse un respiro. La vista panorámica es el espacio en la carretera para detenerse y apreciar el paisaje. En el viaje de la crianza, es bueno tomarse unos instantes para apreciar lo que normalmente pasa desapercibido, desde ver fotos viejas o dar un paseo en la ciudad. La idea es hacer una pausa para adquirir mayor perspectiva de las cosas.

Última estación de servicio

Este tipo de letreros nos ayudan a comprobar la gasolina del auto, en este caso, la gasolina de la familia está constituida por los valores y normas de la casa. Es momento de revisar si siguen vigentes: ¿cuáles son los valores de la familia?, ¿todos los conocen?, ¿siguen siendo actuales o vale la pena ajustarlos? Estas preguntas y su respuesta nos permitirán conducir con mayor suavidad.

Kapuyo brinda acceso a información impartida por especialistas en diversos temas que proporcionan herramientas para la crianza y el desarrollo infantil a través de una plataforma digital.

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